22 de mayo de 2017

Anécdota


Hoy hice el amor de una manera muy especial y diferente. Él empezó por abrazarme muy fuerte, me besó en la frente, luego nos dimos un beso en la boca tan apasionado que mi piel se erizó, nos recostamos en la cama, yo puse mi cabeza sobre su pecho él me abrazó y comenzamos a platicar de todo lo que se nos ocurría, entre risas y carcajadas pasaron las horas, cambiábamos de posición en la cama, sus besos eran tiernos y sus caricias eran cálidas, su mirada era dominante…
Mientras se escuchaba el tic tac del reloj la plática se volvía más amena, recordando experiencias y hablando de nosotros terminé por quedarme dormida pero sin antes escuchar la respiración del chico que me había hecho experimentar una sensación tan linda y que me demostró que hacer el amor no solo es para tocarse el cuerpo, el amor se puede hacer día a día desde una platica hasta con el más mínimo detalle. Así transcurrió el tiempo mientras mi sueño iba tornándose más profundo sentí recorriendo en mi una cobija y un lindo beso de buenas noches acompañado de otro abrazo que le hizo sentir a mi corazón una gran tranquilidad… Ese día el amaneció a mi lado abrazándome, ese día me quedé maravillada porque había hecho el amor de una manera diferente con el chico que amo y quería que algo así se volviera a repetir…
Hoy hice el amor de una manera diferente, y me queda claro que hacer el amor es también tocar el alma.

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