25 de agosto de 2017

Sexo telefónico


Aún en la distancia lo lograba;
ese hijo de puta le encantaba
tenerme así; sabía cómo y en
qué momento hacerlo;
se guiaba por mí respiración,
por el temblor de mi voz
y mis gemidos;
me decía qué hacer y me
pedía que se lo describiera.

—Hazlo, pruebate —decía— y
   dime a qué sabe.
   ¿Está tibio?;
   ¿es abundante?;
   ¿te gusta?;
   dime qué te gusta cabrona,
   y hazlo de nuevo.
   No,
   no hables,
   solo escúchame,
   solo gime.
   Ya viene ¿verdad?
   lo puedo intuir.
   Abre más tus piernas,
   y mueve tu cadera,
   tócate más rápido,
   más profundo,
   sé que ya viene,
   escúchate,
   lo quiero ya,
   hazlo,
   más,
   solo un poco más.
   Así,
   así,
   dámelo todo,
   me pertenece;
   es mío,
   y no,
   no pienso desperdiciar,
   ni una sola puta gota...

0 comments:

Publicar un comentario